Vivienda y urbanismo
El incremento del precio de la vivienda en los últimos 8 años ha sido de un 150%,
en contraste con un incremento salarial neto del 34,5%. Esta evolución perjudica
gravemente a toda la ciudadanía porque dificulta el acceso a una prestación recogida
en la Constitución y tan básica como la vivienda, pero especialmente a los sectores
económicamente más vulnerables como los jóvenes, los mayores y las familias con
pocos recursos (núcleos monoparentales, familias numerosas, etc.). En algunos
casos, los brutales aumentos de precio amenazan con relegar a la exclusión social a
algunos de estos segmentos de la población, con la consiguiente erosión del tejido y la
cohesión social.
Queremos hacer accesible la vivienda a los sectores con mayores dificultades,
singularmente los jóvenes en su emancipación y otros sectores con dificultades; y
evitar que la vivienda sea daño colateral de otras problemáticas (como la financiación
local) o se convierta en objeto de especulación. Para ello, consideramos esencial
fomentar la transparencia en el mercado inmobiliario, realizar un mayor esfuerzo
público en materia de vivienda social y apostar por el desarrollo de la cultura del
alquiler, de forma que España equilibre los porcentajes de alquiler y propiedad.
Fomentaremos la utilización racional del suelo con sujeción a las
necesidades reales de la demanda en función el crecimiento de la
población, según un modelo compacto sustentable de acuerdo con
las recomendaciones de la Conferencia de Río. A tal efecto se fijará
para cada municipio el esponjamiento máximo del suelo urbanizable
admisible en las revisiones de su planeamiento general, en función de
las proyecciones de población y de actividades, con aplicación de los
estándares adecuados a nuestro nivel de desarrollo para la reserva
obligatoria del suelo destinado a equipamientos y dotaciones,
servicios técnicos, espacios libres y zonas verdes.
Impulsaremos la transparencia en los procesos de recalificación del
suelo, mediante la presencia de particulares, miembros de la
judicatura y representantes de Administración local y autonómica en
los órganos responsables; y garantía de que las plusvalías generadas
por las recalificaciones recaigan sobre la ciudadanía.
Potenciaremos la publicación periódica, y la llegada efectiva de esos
datos a la ciudadanía, de tablas de precios de solares y viviendas por
zonas para que sirvan como referencia de compradores y
vendedores, a cargo de tasadores oficiales. Consolidaremos e
impulsaremos los sistemas que permitan la relación directa entre
comprador y vendedor (o entre arrendador e inquilino).
Promoveremos la creación de órganos técnicos comarcales o
provinciales, adscritos al Departamento de Vivienda del Gobierno,
que asuman competencias efectivas en materia de urbanismo y las
ejerzan conjuntamente con los ayuntamientos.
Incentivos para el alquiler: estableceremos deducciones fiscales
significativas (del 20% o hasta 2000 euros, en función de la renta) en
el tramo autonómico de la declaración de IRPF para los inquilinos;
mejoraremos las garantías jurídicas para los arrendadores por las
obras que emprendan en su propiedad.
Vivienda social
Desplegaremos un programa de vivienda social para construir 50000
pisos protegidos de alquiler, destinados a sectores
sociales específicos como jóvenes, familias monoparentales con renta
baja, familias numerosas u otros grupos socialmente vulnerables.
en contraste con un incremento salarial neto del 34,5%. Esta evolución perjudica
gravemente a toda la ciudadanía porque dificulta el acceso a una prestación recogida
en la Constitución y tan básica como la vivienda, pero especialmente a los sectores
económicamente más vulnerables como los jóvenes, los mayores y las familias con
pocos recursos (núcleos monoparentales, familias numerosas, etc.). En algunos
casos, los brutales aumentos de precio amenazan con relegar a la exclusión social a
algunos de estos segmentos de la población, con la consiguiente erosión del tejido y la
cohesión social.
Queremos hacer accesible la vivienda a los sectores con mayores dificultades,
singularmente los jóvenes en su emancipación y otros sectores con dificultades; y
evitar que la vivienda sea daño colateral de otras problemáticas (como la financiación
local) o se convierta en objeto de especulación. Para ello, consideramos esencial
fomentar la transparencia en el mercado inmobiliario, realizar un mayor esfuerzo
público en materia de vivienda social y apostar por el desarrollo de la cultura del
alquiler, de forma que España equilibre los porcentajes de alquiler y propiedad.
Fomentaremos la utilización racional del suelo con sujeción a las
necesidades reales de la demanda en función el crecimiento de la
población, según un modelo compacto sustentable de acuerdo con
las recomendaciones de la Conferencia de Río. A tal efecto se fijará
para cada municipio el esponjamiento máximo del suelo urbanizable
admisible en las revisiones de su planeamiento general, en función de
las proyecciones de población y de actividades, con aplicación de los
estándares adecuados a nuestro nivel de desarrollo para la reserva
obligatoria del suelo destinado a equipamientos y dotaciones,
servicios técnicos, espacios libres y zonas verdes.
Impulsaremos la transparencia en los procesos de recalificación del
suelo, mediante la presencia de particulares, miembros de la
judicatura y representantes de Administración local y autonómica en
los órganos responsables; y garantía de que las plusvalías generadas
por las recalificaciones recaigan sobre la ciudadanía.
Potenciaremos la publicación periódica, y la llegada efectiva de esos
datos a la ciudadanía, de tablas de precios de solares y viviendas por
zonas para que sirvan como referencia de compradores y
vendedores, a cargo de tasadores oficiales. Consolidaremos e
impulsaremos los sistemas que permitan la relación directa entre
comprador y vendedor (o entre arrendador e inquilino).
Promoveremos la creación de órganos técnicos comarcales o
provinciales, adscritos al Departamento de Vivienda del Gobierno,
que asuman competencias efectivas en materia de urbanismo y las
ejerzan conjuntamente con los ayuntamientos.
Incentivos para el alquiler: estableceremos deducciones fiscales
significativas (del 20% o hasta 2000 euros, en función de la renta) en
el tramo autonómico de la declaración de IRPF para los inquilinos;
mejoraremos las garantías jurídicas para los arrendadores por las
obras que emprendan en su propiedad.
Vivienda social
Desplegaremos un programa de vivienda social para construir 50000
pisos protegidos de alquiler, destinados a sectores
sociales específicos como jóvenes, familias monoparentales con renta
baja, familias numerosas u otros grupos socialmente vulnerables.


3 Comments:
cuanta razon
aki se dicen verdades komo puños xDD
xxx el hardcore viva! xxx
cuanta razon
aki se dicen verdades komo puños xDD
xxx el hardcore viva! xxx
Claro, claro ahora si no??? ahora siiiii, pues aún quedan manifas a las que ir, casas por ocupar y algo mas se podrá hacer
Ketchup
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